Ella solo sabe amar, ya que Dios le incrustó un corazón gigante donde todos hallan su lugar.
La de mirada piadosa, que nunca, jamás podrá ver ningún mal.
Ella se entrega completa, para dar y dar,
y en ese hondo corazón los tiene a sus nietos y a toditos los demás.
Siempre primero el otro, y quizás, más tarde si tiene tiempo y lugar se cuide un poco, pero solo quizás.
Ella se llama Ague y no importa nada más…ella para todos siempre está
Es familia y ahícito dentro de ella, está el hogar
