La mujer es infinita, se derrama, se desborda
Se da, se brinda completa con su alma toda.
Se derrumba y cae en silencio y luego se arma.
La mujer es gigantesca, en ella entra todo el mundo, sus nanas y más.
La mujer es inmortal, en sus entrañas se gesta la vida y llevan un pedacito de ella, cada semilla.
La mujer es una hermosa odisea, también es remanso y es hogar.
Y que tristeza sería un mundo sin una mujer para amar.